Luz y paz entre los árboles

Próximo al Desierto de los Leones, al sur-poniente de la Ciudad, se encuentra Rancho San Francisco, fraccionamiento cuyo principal atractivo es la posibilidad de vivir en estrecho contacto con la naturaleza dentro de la ciudad más grande del mundo. Entre las docenas de casas que la oficina ha diseñado aquí, la Casa Rivadeneyra resulta interesante por ser de alguna manera el laboratorio del mismo autor. Iniciada en 1989, esta es una obra en constante revisión. Aun así, a pesar de tener casi treinta años,  ha sabido mantenerse atemporal y de esta manera vigente, en gran parte por la honestidad de su estructura de madera y su relación con el terreno y el paisaje. Esta resulta una de sus mayores virtudes, siendo al mismo tiempo completamente abierta hacia el exterior a través de sus grandes ventanales, pero permaneciendo íntima y privada al estar completamente rodeada por un frondoso cinturón verde.